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EL VIENTO EN LOS SAUCES - Kenneth Grahame
Descripción
Topo contempló el agujero y un destello diminuto irradió desde dentro y cayó hasta esfumarse al fondo, donde titiló por última vez como una estrella minúscula [… Siguió mirándolo y, en esas, el destello le hizo un guiño y le reveló que se trataba de un ojo, en torno al cual, poco a poco, comenzó a crecer un rostro pequeño, como un marco que emerge alrededor de una pintura.
Era un rostro serio y redondo, y los ojos tenian el mismo brillo que habia cautivado a Topo.
Era un rostro serio y redondo, y los ojos tenian el mismo brillo que habia cautivado a Topo.